La natación es uno de esos ejercicios difíciles de odiar, ya que es suave y divertido al mismo tiempo. La mayoría de la gente disfruta dándose un chapuzón en la piscina, así que ¿por qué no convertir ese chapuzón en unas cuantas vueltas como forma de ejercicio? La natación aporta muchos beneficios para la forma física. Si no estás convencido, sigue leyendo.
Nadar es un excelente ejercicio cardiovascular
Nadar requiere mucha energía y quema muchas calorías gracias al hecho de que, cuando nadas, tienes que mover todo el cuerpo en lugar de sólo las piernas o los brazos. La natación hace trabajar el cuerpo y el corazón del mismo modo que cualquier ejercicio cardiovascular, como bailar o correr. Por lo tanto, si practicas la natación para ponerte en forma, trabajarás el corazón y aumentarás el metabolismo al mismo tiempo. Para sacar el máximo partido de la natación, lo mejor es realizar un entrenamiento por intervalos en el que nades a gran intensidad alternando con ejercicios más fáciles. De este modo exigirá mucho a su cuerpo, pero podrá hacerlo durante más tiempo.
Nadar es estupendo para entrenar la fuerza
La natación no sólo es buena para hacer ejercicio cardiovascular, sino que también pone a prueba los músculos de todo el cuerpo y es ideal para aumentar la fuerza general del cuerpo. La resistencia del agua al nadar obliga a los músculos a trabajar más, igual que las formas tradicionales de entrenamiento de fuerza. Podrás ganar músculo y tonificar tu cuerpo al mismo tiempo. La natación también se utiliza mucho como terapia para fortalecer los músculos lesionados de los deportistas, ya que la resistencia del agua proporciona un buen entrenamiento sin someter a tensión las partes del cuerpo lesionadas.

La natación es buena para todos
Lo mejor de la natación es que todo el mundo puede practicarla y disfrutarla. Es adecuada para todos los grupos de edad y niveles de forma física; puedes decidir hasta qué punto quieres esforzarte cuando nadas. Las personas mayores también pueden beneficiarse de la natación, ya que el agua proporciona un buen apoyo a su cuerpo y pueden mantenerse en forma sin preocuparse de lesionarse la espalda o las articulaciones. También es una actividad estupenda para hacer en familia: podéis divertiros juntos y manteneros sanos al mismo tiempo. Eso sí, si llevas niños pequeños a la piscina, vigílalos siempre para evitar accidentes.

